Historia de la Tributación - Cloned
Cultura
Historia de la Tributación - Cloned
En la época de las culturas que antecedieron a la Inca existía una intensa actividad comercial entre los pueblos basado en el trueque y se extendió hasta la época de los Incas.
Pre Inca e inca
Los hombres en la época Inca habían desarrollado formas de tributación alrededor de las cuales se estructuraba su vida económica y social, especialmente, en la consecución del bienestar y la acumulación de riqueza. El aporte de mano de obra o bienes les daba la condición de runas (gente) y los convertía en sujetos de beneficios, como de obras públicas, servicios de protección y obsequios. La tributación se basaba en los principios de solidaridad y reciprocidad (sistema de intercambio que permitía obtener recursos, mano de obra y servicios, sustentada en los lazos familiares)
COLONIA
El sistema tributario colonial estaba concebido y organizado para mantener un sistema económico mercantilista y monopólico. Este sistema, para asentarse en el Perú aprovechó los fuertes lazos de parentesco que unían a las comunidades indígenas, su sistema de reciprocidad y su gran capacidad organizativa, y convirtió a los curacas en recaudadores de impuestos .
Las rentas que obtenía el Estado español de sus colonias, especialmente del Perú, provenían de las aduanas y del tributo indígena. La recaudación tributaria obtenida en el Perú fue muy alta, siempre estuvieron cubiertos los gastos de la administración virreinal y aún así quedaba un tercio que era enviado a la metrópoli (España). Las dos terceras partes de lo recaudado provenían del tributo indígena y de los españoles avecindados en el Virreinato.
República Siglo XIX y XX

A inicios de la República, la principal característica del Perú fue la crisis económica y política que vivía, generada por la lucha de la independencia, la guerra de los caudillos y el caos fiscal. En esas circunstancias, en el aspecto tributario se mantuvieron las leyes y prácticas de la colonia, en cuanto al tributo indígena y el de aduanas, siendo principalmente beneficiados los gobiernos locales, quienes tenían el encargo de recaudar pero no daban cuenta de esto al Gobierno Central.
En 1855 con la bonanza del guano y el salitre, Castilla pudo suprimir el tributo indígena. El guano llegó a cubrir el 80% de los ingresos peruanos (1861-62). El sistema tributario dependía de los beneficios del guano, habiéndose abolido algunos impuestos y la tributación indígena, sin ser reemplazados por otros.
Los impuestos estaban dados por la contribución personal, sin considerarse capitales, rentas ni la riqueza del contribuyente, la finalidad de los impuestos era proveer al Estado del dinero necesario para la defensa nacional, la conservación del orden público y la administración de sus diferentes servicios. Para fines del siglo XIX, el Estado asumió otros fines de índole social tales como educación y salud pública, subsidios a la alimentación y el inicio de la construcción de las viviendas populares.
Adicionalmente, los “no indios” y los grandes propietarios de tierras se resistían a pagar tributos, apoyados en el poder político que ostentaban. A lo largo del siglo XX se dieron varios giros en la conducción del Estado; estos, por lo general, obedecieron más a coyunturas específicas o a ciclos de expansión y recesión económica, que a un claro objetivo político de largo plazo que logre modernizar y reformar el Estado.
Recién en 1991 se logra el consenso necesario para llevar a cabo una reforma del sistema y de la administración tributaria. La creación de la SUNAT fue el eje de esta reforma integral que tuvo como primer objetivo la racionalización y simplificación del sistema tributario.
Siglo XXI
En la presente etapa el sistema tributario en el Perú se caracteriza, por la simplificación, habiéndose derogado una variedad de clases de gravámenes y privilegios tributarios, concentrándose la recaudación en el Impuesto General a las Ventas y el Impuesto a la Renta.